Almorzando con los mexicanos 06.09.95
El grupo Maná en Rosario

Maná en Rosario. En primer plano, el Colo Mascali -productor de la radio-. Lamentablemente no tengo el nombre del fotógrafo de Rosario/12, si alguien lo sabe, me avisa.
Por Osvaldo Bazán.
“¡No digan wisky, digan escroto!” pidió Fher, cantante de Maná cuando el fotógrafo de Rosario/12 guardó el instante del almuerzo para la posteridad. Fue el unico momento enque el lider de la banda latinoamericano que está en la cresta de la ola musical se salió del libreto e chico bueno que, a pesar de los pelos largos, puede ser anhelado por cualquier suegra para sus hijas.
Para alegría de los fans locales, los cuatro Maná almorzaron el sábado en un restaurante céntrico, accediendo a una invitación conjunta del programa de Canal 3 “Block & Roll” y la FM Vida. La radio había organizado un concurso entre sus oyentes por el cual dos agraciadas pudieron compartir los pancitos y el asado con sus ídolos. María de los Ángeles Escalante vive en Pérez y cuando el viernes se enteró por la radio que de que había sido sorteada miró la radio sin poder creerlo. Recién cuando la llamaron por teléfono dio crédito a lo que había escuchado. En cambio Fernando Bistotto fue más práctica: apenas escuchó el sorteo por la radio, llamó por teléfono a su prima porteña y la conminó a aparecerse al día siguiente por Rosario: “Vos venís y comés con Maná también”, le dijo. La prima ocupó su lugar en la mesa del restaurante de España y Mendoza, recién llegada de Buenos Aires.
Conocidos en la Argentina por baladas que repiten “cómo quisiera poder vivir sin aire”, “quiero entrar en la alberca de tus ojos” o “un tambor sonó muy mexicano, es el pumpín, pumpín de mi corazón”, Maná es uno de los primeros beneficiados por la difusión que la cadena MTV hace de los prouctos latinoamericanos desde Miami para todo el continente. Sin la poderosa creatividad de otros grupos mexicanos como Café Tcuba o la rebeldía de Maldita Vecindad, Maná ha conseguido un lugar haciendo una música convencional, con claras referencias The Police, ideal para ser escuchada en efeeme.
El restaurante mostraba un panoramba bien distinto de lo que uno espera para un lugar así, un sábado a las 4 de la tarde. Es que se había corrido la voz del encuentro y las chica que no se vieron beneficiadas con el sorteo decidieron aparecer por el lugar para comer -aunque sea pagando- cerca de sus ídolos. El menú de la mayoría no pasó de ñoquis y agua con gas, gastando el presupuesto del fin de semana. Las mesas se poblaron de adolescentes con cámaras fotográficas y los Maná tuvieron el tino de darse una vuelta por todo el local, charlar con todo el mundo y no moverse un momento del papel de estrellas comprensivas. Pocas veces el diálogo con los fans corrió el riesgo de volverse interesante pero florecieron las risas cada vez que se hacía mención a las diferencias del castellano usado en el norte y el que se gasta por acá: “La primera vez que dijimos qué buena cachucha te traes nos miraron extrañados”, reconocieron, antes de aclarar que “cachucha” es “gorrito” en mexicano básico. “Una niña me miró mal -contó Alex, el baterista- cuando le dije ¡qué forra eres”. No tuvo tiempo de aclarar que “forra” es “bonita” cuando se dice entre mariachis.
Convertido en vocero de la banda, Flehr tomó -mientras la concurrencia degustaba carnes ahumadas- una videocámara familiar y charló entusiasmado con un nenito de nombre Iván que -empujado por la madre- había llevado una guitarrita de plástico que los músicos le firmaron con cariño paternal. Los ídolos internacionales pasaron un ratito cerca de quienes son “la razón de nuestro trabajo”, anunciaron que en noviembre estarán cantando por aquí y se fueron, dejando grititos húmedos y platos con ñoquis por la mitad.
Bijáin de sín
El Colo Mascali (estrella en la foto) era el organizador del concurso en la radio y cuando me enteré que iban a estar los Maná (que en ese momento suponíamos iban a ser una estrella fugaz) almorzando en Rosario supuse que iba a ser un momento muy bizarro y le pedí que me dejara sumarme al encuentro, para contarlo para Rosario/12. Y no me equivoqué. Sólo que los Maná resultaron terriblemente aburridos, no se salían del lugar común y no había nota. Finalmente ocurrió esa pequeña anécdota del momento de la foto, el único momento en que se salieron mínimamente del libreto. Nunca imaginé en aquél entonces que los Maná serían lo que finalmente fueron.

