Rial-Gelblung
Las primicias se ponen calientes
(Por Osvaldo Bazán y Gustavo Hierro) No es que lo extrañen, pero la ausencia del menemismo ha provocado una crisis de identidad en gran parte de la prensa nacional. No hay fiesta a la vista, Olivos ya no es un polideportivo; no aparece Zulemita dándole piquitos “al papi” y Gostanian ha dejado de regalar cotillón en Punta del Este. Tanto la celebración fiestera como su denuncia –ambos narrados por los periodistas con el mismo tono provocador del ex presidente- se han quedado sin sustento. Y para peor quedó una huella difícil de borrar: buena parte de la prensa ve, con preocupación, el vaciamiento del interés general por la información política. El replanteo parece general y en más de una redacción se está a la búsqueda de la forma que permita narrar el nuevo contenido nacional. El problema se agudiza en el periodismo televisivo, por la propia naturaleza del medio, que exige buenas dosis de entretenimiento para pasar el duro examen del rating.
Así, suena lógico que Mariano Grondona pase a las 23 (una hora, martes y jueves) y Jorge Lanata deje su espacio diario para abocarse a dos emisiones semanales, también martes y jueves, de 22 a 4.
Esa búsqueda deja espacio para propuestas más bizarras. Del riñón de Radio 10 salieron Chiche Gelblung y Jorge Rial, y desde el lunes pasado, comparten el siempre codiciado horario de las 21, el primero con “Memoria” por Azul, el segundo por “Paf!” por América. Entre los dos arañan unos nada despreciables 20 puntos de rating, que se reparten salomónicamente (Chiche ganó al principio y Rial fue creciendo en la semana).
¿Qué ofrecen? Lo que quedó después del vacío: chismes de alcoba, informes pretendidamente polémicos, controversias menores. Como Seinfeld, que hizo “comedias sobre la nada”, ellos hacen “periodismo sobre la nada”. Para empezar, los dos coincidieron con la familia Nannis. Mientras Mariana, desde Italia, denostaba a Claudia Maradona en la pantalla de Gelblung, su hermano Gonzalo (entrevistado por Rial) se quejaba por la falta de pago de una tarjeta de crédito que tenía en común con Claudio Caniggia. Al día siguiente, Mariana le contestó a Chiche sobre los dichos de su hermano en el programa de la competencia. Y después, Rial le pasó a Gonzalo el tape con esas afirmaciones de Mariana en el programa de Chiche. Casi un conventillo. Hasta ahí llega la promiscuidad entre ambos programas.
Mientras estos son los temas de las 21, para el duelo de martes y jueves tanto Grondona como Lanata siguen confiando en su agenda política y rehúyen la frivolidad del horario central.
Circo. El pasillo hacia el estudio de Jorge Rial está plagado de coristas, tigres, payasos. Son del circo que Moria pondrá en pantalla y sirven para ir entrando en clima. “Admiro a Chiche –dice Rial- esta es nada más que una competencia de verano. Cuando llegue Tinelli nos barre a todos”.
Noticias: ¿No hace un programa muy parecido al de Gelblung?
Rial: Para nada. El suyo es más limitado. Nosotros buscamos más el desarrollo de investigaciones periodísticas.
Noticias:…Pero usted llevó a Gonzalo Nannis y Gelblung habló con Mariana Nannis.
Rial: Para nada. La entrevista con Gonzalo la venimos manejando desde hace quince días…Además, Chiche no tiene un plantel de columnistas como el que tenemos nosotros.
Eso es cierto, pero en ambos ciclos lucen en el tesón y la inventiva de las producciones. En ese panorama, el increíble Luis P. Toni aparece en “¡Paf?” como la voz del sentido común.
Gelblung, extrañamente, prohibió el acceso de fotógrafos a su estudio y rechazó entrevistas periodísticas. Prefiere que no lo comparen con Rial, como antes le desagradaba quedar a la altura de Mauro Viale. En su segundo programa tuvo incluso que tragarse un sapo: “Yo estoy acá trabajando, soy tu empleada”, se enojó la rubia Nannis cuando el periodista le preguntó de qué trabajaba. Terminó gritando, con términos soeces, sobre una posible infección genital de Silvia Süler. Por suerte, faltaba poco para el horario de protección al menor. Mientras tanto, la audacia de Rial invadía la informática: “Podés pedir droga por Internet y recibirla en tu casa”, descubría en su informe. Incluso, dijo las direcciones de los distintos sitios que se podían visitar. Eso sí, después vino la autocrítica. “Yo no tendría que haber difundido esto” dijo Rial, compungido, mientras repetía las demoníacas páginas web. “A ver si ahora algún adolescente se le ocurre ir a buscar droga allí”.
Como bizarros, son simpáticos. Como profundos, son patéticos. Bienvenidos, llegó el nuevo periodismo.
Bijáin de sin
La crisis llevaba a la tele a olvidarse de los viejos presupuestos monumentales. Ese es el período de la tele que me tocó contar a través de Noticias. Nota conjunta con el gran Gustavo Hierro. Supongo que el título “Las primicias se ponen caliente” hace referencia a las dos tiras de Canal 13 de ese momento, Primicias y Calientes.


