Rescatando a Susana Giménez
(Por Osvaldo Bazán) “Si se cae Susana, estalla el canal”, dijo entre amigos la semana pasada una conocida figura de Telefé. Después, hizo como que no se dio cuenta de sus palabras. Y sonrió. Es, aunque exagerada, la mejor síntesis de lo que está pasando hoy con Susana Giménez en el canal líder en audiencia. Hay un sentimiento ambivalente en los despachos de Telefé. Por un lado, todos tienen miedo de que la caída vertiginosa que sufrió su rating a lo largo del ’99 (llegó a un piso histórico de 11 puntos el 15 de diciembre) sea imparable, y que esa curva complique a toda la programación. Por el otro, hay una maliciosa sensación de alivio: nada nuevo, la envidia y el deseo de ver destronada a la reina son las enfermedades más viejas del mundo.
Aunque parezca mentira, los nuevos gerentes de la emisora (atentos como nunca a la fría realidad de los números) analizaron seriamente la conveniencia del suculento contrato que Susana tiene firmado hasta el 2003. Para colmo, corrían los días y no aparecían por ningún lado los fuertes sponsors para “El juego del millón”. Algunos pensaron inclusivo cambiarlo por otro concurso que no recordara tanto al escándalo de la 0600.
Ahí apareció el gran mago: Gustavo Yankelevich. Y tenía un plan.
Imagen y Estrés. “Antes de meterme en proyectos independientes, tengo que cumplir con el objetivo principal: reflotar a Susana –confesó en privado el ex gerente de Programación del canal de las pelotas-. Hay que mejorarle la imagen, refrescarle la estructura del programa y duplicarle el rating”.
El plan es absolutamente secreto, pero una medianoche de febrero accedió a una entrevista radial con Laura Ubfal (“La linterna”, Radio 10) y lo puso en términos más simples: “Le voy a dar una mano a Susana, no viene de un buen año”.
Va a ser mucho más que una mano, pero Yankelevich tiene razón. 1999 fue quizás el peor año de la diva. La Justicia la citó para aclarar su vinculación con Hard Communication, la empresa que compartían su novio Jorge Rodríguez con Jorge Born y Rodolfo Galimberti. Ella fue sobreseída, su novio no. La publicidad de la pastilla adelgazante, que ella promocionaba como un verdadero milagro, fue sacada del aire por las autoridades sanitarias. Los ecos del padre Grassi y el recuerdo de su desafortunada alusión al Sheraton de los niños pobres, melló su credibilidad e impactó en el rating. Luis Cella, su productor de siempre, la abandonó. Norberto Draghi, su ex pareja, y un hombre que comió vidrio en su programa, le iniciaron sendas querellas penales y civiles. Finalmente, el estrés y un problema ginecológico, la obligaron a terminar antes el programa. Demasiado para una sola persona.
El Plan. Yankelevich sabe que los cambios deben ser drásticos, aunque el presupuesto no deberá ser holgado. Su consejo permanente es “cuidemos a Susana”. Claudio Villarruel (ex productor de Marcelo Tinelli y su flamante sucesor en la Gerencia de programación) no interferirá en el plan de reposicionamiento, pero habría aceptado la idea de tender un puente entre el conductor de “VideoMatch” y Susana Giménez.
La idea de Yankelevich, aún no solidificada, ira en torno a la posibilidad de que ambos realicen juntos un espectacular en el arranque de la temporada caliente. La buena imagen y los 30 puntos de Tinelli podrían traccionar el lanzamiento del ciclo 2000 de la diva, quizás los especiales podrían tener continuidad.
Yankelevich impulsaría cambios profundos en la producción del programa, pese a que seguramente el experimentado Gustavo González continuará al frente del grupo. En otro intento más de “tinellizar” a Giménez, por primera vez tendría tribunas y público en vivo, para que esa calentura contagie el rating y tenga aún más que ver con el original de Raffaella Carrá.
La ofensiva no descuidará otros flancos que rodean a la estrella. Si bien el vínculo de Susana Giménez con Rodríguez parece indestructible, es probable que Yankelevich pida un bajo perfil en esa relación. No ayuda a la imagen de su estrella. Por el buen golpe de efecto que significó el éxito del film “Esa maldita costilla”, ya está decidido que este año también habrá una película. Si bien el guión se estudia en el mayor de los secretos, se sabe que tentarían a Alejandro Doria con 200.000 dólares, una cifra poco habitual para el cine argentino.
Tinelli volverá con “VideoMatch” en marzo, pero todavía no decidió si quiere mover su producción “Buenos Vecinos”, de las 21 a las 22. A Yankelevich no le atrae la idea de poner esa telecomedia a competir con otras dos tiras: “Los buscas” en Azul y “Campeones” (o “Primicias”) en el 13. Él prefiere una alternativa. Por ahora, ni imagina una televisión sin Susana, aunque su trono habitual de las ocho de la noche esté hoy más en duda que nunca. Por eso es su prioridad. La pelea por ganar audiencia y las finanzas del canal siguen necesitando a la diva.
Biján de sin
Por primera vez en Noticias que me pasaría algo que después sería muy habitual: tuve que escribir dos notas en un solo número. Esta nota anuncia cosas que no ocurrieron, como que iba a haber especiales conjuntos con Tinelli y que haría una película con Doria, que iba a cobrar 200 mil dólares para dirigirla. Nunca ocurrió.


