Shakira. 6/5/2000

Escrito por osvaldo el dia may 6, 2000 en Notas Periodisticas, Noticias |

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Noticias. N°1219. 6 de Mayo del 2000

 

Shakira

Sin tiempo para hombres

 

Fotos: Agencia Comesaña

 (Por Osvaldo Bazán) Nenitas que quieren aparecen por televisión, hay millones. Chicas a las que el sueño se les cumple, hay bastante menos. Pero adolescentes que se convierten en pocos años en personajes del milenio y concitan el interés de millones de personas –desde el Papa Juan Pablo II hasta Gabriel García Márquez, pasando por Bill Clinton- ya hay muchísimas menos. Y en Latinomáerica hay una sola: Shakira.

Sí es cierto que los nombres propios marcan para siempre, habrá que reconocerles a William Mebarak y Nidia Ripoll que estuvieron más que acertados cuando el 2 de febrero de 1977 eligieron para su única hija el nombre “Shakira”, que en árabe significa “la mujer llena de gracia” y para los indios “la diosa de la luz”. Bajo semejantes apelativos, Shakira consideró natural su camino hacia la fama. Se preparó a conciencia, desde siempre, para conseguir lo que quería. “Tenía una profunda necesidad de ser escuchada –dice ahora la cantante- y buscaba cómo hacerlo”. Claro que al canto llegó naturalmente, pero antes, como todas las nenitas, tuvo otros devaneos: “Comencé a obsesionarme con la ciencia hasta que en mi casa llegaron a suponer que terminaría siendo una investigadora”, dice, pero su madre –fiel ladera que no la deja a sol ni a sombra por las giras interminables- continúa: “Después se encerró en su alcoba noche y día a escribir cuentos y poemas. Nos engañó de nuevo cuando pensamos haber tenido una hija escritora. Hasta que descubrí que eso de la escritura no era sino el primer paso y que lo que ella aballestado escribiendo eran las letras de sus canciones”.

Precoz, a los tres años leía y escribía, a los cuatro se subió por primera vez a un escenario. Era el modesto tablado que las monjas de su colegio en Barranquilla (Colombia) armaban cada viernes. Ya no la bajarían de allí. A los cinco escribió su primer poema. Una melosa “Rosa de cristal” obviamente dedicada a su madre. A los ocho años ya había compuesto su primera canción: “Tus gafas obscuras”, dedicada al hombre más importante de su vida hasta hoy: su padre.  A la ambición de la madre se sumó el buen ojo de los padres que, lejos de impedir los arrebatos artísticos de la nena, la incentivaron, presentándola en cuanto concurso regional había en Colombia. Todo estaba previsto para el éxito y así, ya a los 13 había firmado su primer contrato con la multinacional Sony a los 16 entraba en la poderosa red de televisión Caracol para participar de una telenovela “El oasis”. El éxito comenzaba a llegar. Ya no se iría.

Foto: Agencia Comesaña

Inevitable. El éxito de Shakira tiene cifras que impresionan, aún en estos días de megarrecitales y ofertas planetarias. Más de  16 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo de sus primeras cuatro producciones: “Magia”, “Peligro”, “Pies descalzos” y “¿Dónde están los ladrones?”, sin contar con el último “MTV Unplugged” que sólo en la Argentina lleva ya 100 mil copias. A eso se le suma, claro, el “Anfibio Tour” que ya pasó por Buenos Aires durante cuatro noches del Luna Park (28 mil espectadores) y que vuelve al Campo Argentino de Polo el 13 de mayo, exclusivamente para asociados a una tarjeta de crédito. El éxito de Shakira es, como el nombre de la canción que vendió a Pepsi para una campaña publicitaria, “Inevitable”. Hasta los más acérrimos detractores de los productos latinos reconocen que la colombiana se escapa del molde de artista prefabricado en Miami. Aunque cumpla con todo lo que se espera de una estrella que anhela ser incluida en el publicitado “boom latino”. Shakira tiene un plus que viene, aunque parezca increíble, del lado de la música. Cuando decide incluir el dumbek (un raro tambor  árabe) en su presentación de la MTV, para el tema “Ojos así” da, por un lado, una muestra de su conocimiento en el ámbito musical y por el otro, un paso arriesgado para los cortos límites del pop latino. Haciéndolo honor  a su apellido, se mostró sensual y desenvuelta al intentar pasos de reminiscencias árabes esa noche del 12 de agosto de 1999 en el Grand Ballroom de los Manhattan Center Studios de Nueva York que, para muchos, fue consagratoria. “Esa noche fue una bendición para mí –reconoció- Y siempre querré repetir ese evento, pero toda experiencia es único y quién sabe si ésa se pueda dar. Así que por eso hay que vivir un día a la vez y disfruté esa noche como pocas, porque sabía que quizás era una experiencia que no se volvería a dar. Así que tenía que gozarla al máximo, en ese preciso momento”. Quienes vieron el recital de la cadena de videos se encontraron con que tantos años de escenario no habían sido en vano.

Fotos: Agencia Comesaña

Ciega, sordomuda. El toque rockero de su música –para muchos, tributaria de la canadiense Alanis Morissette- le abre en el prejuicioso mundo del pop cierto crédito artístico. Las letras de sus canciones –escritas por ella generalmente en primer apersona- hablan de experiencias amorosas al límite la alienación: “Bruta, ciega, sordomuda/ torpe, traste, testaruda/ es todo lo que he sido/ por tí me he convertido/ en una cosa que no hace/ otra cosa más que amarte….ojerosa, flaca, fea, desgreñada,/torpe, tonta, lenta, necia, desquiciada/ completamente descontrolada/ tú te das cuenta y no me dices nada/ ves que se me ha vuelto la cabeza un nido/ donde solamente tú tienes asilo/ y no me escuchas lo que te digo/ mirá bien lo que vas a hacer conmigo”. Sin embargo, no hay indicios de que por ahora “La diosa de la luz” conozca en profundidad el sentimiento amoroso. “Aunque suene mal, debo reconocer que no tengo tiempo para pensar en un hombre” confesó la cantante, ahora también cara de la firma Calvin Klein para su línea sugestivamente llamada “dirty jean”. A lo largo de su carrera los cazadores de chismes han sido una y otra vez defraudados. No hay romances en la vida de Shakira. La férrea vigilancia paterna y los ojos puestos en las cifras de venta y las nuevas grabaciones impiden por ahora cualquier tipo de acercamiento con el sexo opuesto. Al menos, esa es la versión oficial y no parece haber motivos para descreerla. El viejo tema del peso de la fama.

Elegida por el diario “El Tiempo” de Colombia como uno de los colombianos más destacados del siglo XX, el gobierno de su país la nombró “Embajadora de buena voluntad” en 1998. “Es bueno que la gente sepa que en mi país, además de la violencia que sale todos los días en todos los periódicos, hay otra gente que trabaja y crea, aún en no muy buenas condiciones”, repite cada vez que los micrófonos de todo el mundo le apuntan. Lo mismo dijo cuando la edición internacional de “Time” le dedicó a su portada en agosto del año pasado. Cuando el Papa la recibió en audiencia privada o cuando Bill y Hillary Clinton la recibieron en la Casa Blanca. Según Manolo Bellón, crítico de “El Tiempo” de Bogotá: “Nuestro país no había producido un talento que tan joven haya mostrado tal desarrollo. Más que una de las figuras del siglo XX, Shakira entra en el nuevo silencio con la seguridad de ser triunfadora, y para bien del país, mostrar esa desbordante juventud y talento en Edmundo entero”. No es el único colombiano obnubilado por la chica. Hasta el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, le realizó personalmente una entrevista para su revista. “Cambio”. La chica, ciego, sordomuda, testaruda, sigue buscando el éxito. Y por ahora, todo le sonríe.

Bijáin de sin

Fue raro. Me pidieron esta nota sobre Shakira, enfocada en el hecho de que no tenía novio. No había mucha información de primera mano ni cómo conseguirla. Sólo un tiempo después entendí por qué tuve que hacerla. La próxima nota de Shakira en Noticias puede dar algunas pistas. Argentina en épocas de la Alianza.

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