Contratapa. Arcángeles Arcabuceros 04/09/09
(Por Osvaldo Bazán)
Impresiona cuánta mentira en la verdad, eso es lo primero que pasa cuando uno entra en la iglesia chiquita y en apariencias tan insignificante de Uquía. Es casi nada la construcción levantada al lado de la ruta 9, entre Tilcara y Humahuaca, entrando en la quebrada. Es un pequeño cuadrado de adobe claro y allá lejos, separado, el campanario cubierto con pajas. Hay que consultar una guía o conocer el dato de antemano o ser llevado por un tour (aunque los tours se preocupan más porque compres una manta, unos cacharros o te lleves unos cardones secos, cosa que está prohibida, por supuesto).
Pero entrás en la iglesia de Uquía y lo primero que ves es el techo, piezas enormes de algarrobo tallado que te marcan claramente el límite hacia arriba y en segundos te ponen en tu lugar y te dicen que sólo sos una partícula menor perdida en el tiempo, jugando a la inmortalidad en los pequeños límites de la iglesia puneña. El altar de madera trabajado a mano y dorado a la hoja del siglo XVII hace que la presencia de los siglos sea concreta, traducible en silencio y arabescos sobre la madera. Y entonces los ves, imponentes, impasibles, cándidos y crueles a un tiempo, testigos del paso de siglos de gente, asistiendo en silencio a nacimientos y muertes, a la caída de los imperios y al nacimiento y derrumbe de esperanzas menores, ellos nueve. El incomprensible esplendor de un choque de culturas ocurrido hace tanto, tanto.
Los nueve arcángeles arcabuceros.
Los arcángeles arcabuceros son pinturas realizadas por lo que se conoció como la escuela de Cuzco.
Son perfectos, bellos y falsos.
No, no es que sean réplicas, no es que no hayan sido originalmente pintados en el siglo XVI. Es que su concepción es falsa. La intención de esa belleza es lo que se descubre como artero y ahí, ¿seguimos hablando de belleza?
Las arcángeles arcabuceros son los únicos ángeles del planeta que están armados. Están pintados por artistas mestizos en Latinoamérica, que aprendieron a pintar con las técnicas y los manierismos que los europeos les enseñaban. Pero los europeos no sólo dijeron cómo pintar, también dijeron qué. No es un tema menor que estos ángeles estén armados. Muchas de las cosas que aún nos pasan hoy vienen de aquel choque de culturas. ¿Algo más importante para hacer este sábado que tomar cinco minutos en pensar la cuestión?
Antes de la llegada de los europeos al continente, ya había seres alados en toda la cultura del altiplano. Estaban los guerreros alados de Viracocha, encargados de combatir el mal, los caballeros pájaro y tigre de la Puerta del Sol en Tiahuanaco. Además, los cóndores eran considerados mensajeros de los dioses.
A partir de esas figuras reconocidas por el pueblo, dio comienzo una política cultural devastadora de parte de los españoles.
¿Qué hicieron los conquistadores?
Sustituyeron las creencias de los pueblos indígenas por las propias. Con la soberbia del poder determinaron que ellos tenían religión; los indígenas, sólo supersticiones.
Al manejar arcabuces, manejaban truenos y rayos. Y como los nativos creían en el señor que manejaba truenos y rayos, los conquistadores superpusieron uno sobre otro y así nació san Santiago, un santo muy presente en toda esta zona. Les dijeron ese que ustedes llaman Illapu, el señor de los truenos y los rayos, en realidad es san Santiago. Con los ángeles les fue fácil, como acá ya había tradición de gente alada, les dijeron esos que ustedes llaman “guerreros alados” en realidad son arcángeles arcabuceros. No pinten a los guerreros alados de Viracocha; pinten arcángeles arcabuceros, que es lo mismo pero mejor. Y les dieron todas las facilidades y los conocimientos para pintar.
Así fue que las culturas andinas terminaron asociando esos arcángeles que manejaban el fuego y el ruido del arcabuz con el dios meteorológico que para ellos era tan importante, porque estamos hablando de pueblos que dependían exclusivamente de sus cosechas para subsistir. Era lógico que les tuvieran miedo a los rayos, tan lógico como el miedo que después les tuvieron a las armas de los conquistadores.
Y por manejar armas, los propios conquistadores se convirtieron a sí mismos en dioses. Sumaron iglesia, ejército y arte. La cruz y la espada, juntos. Otra que el dinero y la fama, como en la revista Caras. ¿Cómo negarse?
Es bueno repetirlo: fueron los conquistadores quienes dijeron qué y cómo pintar. Y ésa fue la única verdad, la realidad. El poder dijo cómo eran las cosas, de qué temas hablar y cómo hacerlo. A los que pensaban otra cosa los quemaron vivos y listo. ¿Por qué? Por herejes, por no creer en el dios evidente. No hubo espacios para tibios. Nadie pudo decir “creo en un ser superior, pero no en el que vos creés”. Nadie ya pudo pintar por fuera de la versión oficial. Fue el patrón ético y estético de la época y la razón de ser de la conquista. En el fondo, un tema de dinero y poder.
Los arcángeles tienen la rara belleza de la perversión. No fueron pintados inocentemente. Fueron pintados para algo. Fueron pintados para evangelizar. Fueron los encargados de venir a dar la buena nueva. Que la buena nueva haya venido acompañada del asesinato de millones de indígenas no estaba entre las noticias que los arcángeles venían a dar. Pero todo se desnuda como más perverso aún cuando se piensa que fueron los propios mestizos quienes los pintaron.
Y así se instaló en todo el continente una ideología que no nos ha hecho más felices sino sólo más sumisos. Con la espada, con la cruz y con el arte.
Sin embargo, aconsejo a quien pueda darse una vuelta por ahí entrar a la iglesia de Uquía y sentir de cerca a los arcángeles. Hay, además, ocho en Casabindo, también en la provincia de Jujuy. A esos todavía no los vi, los dejo para unas próximas vacaciones.
Me pasó la primera vez que entré a la iglesia de Uquía y contemplé de cerca a los arcángeles arcabuceros, hace unos años; sentí el peso de la conquista, 500 años después. Fue bastante mágico, si es que tenemos permitido sentir cuestiones mágicas. Ver de frente la manipulación, sentir lo que las civilizaciones hicieron con los hombres, comprobar que el sistema de creencias propias es un material tan maleable, que no tenemos demasiadas herramientas más que las que tenían aquellos tipos que andaban acá hace más de 500 años, sin preocuparse por ser descubiertos. En fin, que también somos pasibles de que nos obliguen aún hoy a pintar una idea que creemos nuestra pero que no lo es que y nos manipulen de tal manera que lleguemos a pensar que efectivamente eso es lo que creemos y queremos.
Si hay alguna cosa que los arcángeles arcabuceros pueden enseñar creo que todavía no la aprendimos.
Hay una sobreabundancia de interpretación cuando, hablemos de lo que hablemos, siempre parece que estamos hablando del proyecto de la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual. Hay una intolerancia básica cuando, hablemos de lo que hablemos, siempre alguien nos señala al grito de: “¡Vos porque sos del grupo!” “¡Vos porque sos K!” o “Vos, ¿por qué no te jugás?”.
Hoy, simplemente, tenía ganas de hablar de los arcángeles arcabuceros. Supongo que algo podremos aprender de ellos.

Excelente la crónica y su correlato con nuestro presente.
Un abrazo!
Wowww! Que bueno leer tu articulo. Antes que nada son pinturas con detalles tan bien pensados, excelentemente pintados… y ademas de lo importante de que fueron hechos por esas latitudes inhospitas. Mis tios y primos son los que se hicieron cargo de los unicos hoteles (antiquisimos de por si) en UQUIA y YAVI (y tienen otros en Humauaca, Tilcara y … Ver másSalta), y pude recorrer basante bien esos pueblitos con tanta historia—oculta en cada habitante. Amalgamarse con la poblacion y ser aceptado por el nativo para ver que como nuestros antepasados europeos conquistadores, no vamos para destruir cultura, sino aprender y ayudar a construir. Saludos
Hola Osvaldo!!!… El relato me resulto muy interesante. Toda la conquista ha sido materializada con la sustitución, históricamente ha sido así… Hereje es quién elige otra cosa, ¿no es acaso un derecho la herejía?… historicamente no ha sido así, y no lo es… parece ser que quieren seguir imponinedo en qué creer, cómo ser o ¿parecer?… La opresión, la desigualdad, la injusticia, el miedo, la falsa moral; esas son las cadenas que deberíamos romper si verdaderamente queremos ser libres ¿no?
No lo había visto desde ese lugar que planteás. pero leyendo sobre ellos, tengo que estar de acuerdo contigo. No los conocía a los Arcángeles Arcabuceros. Una amiga viajó al norte y me trajo una lámina de 9 de ellos. Al no conocer a 6 , entré a buscar información. Me has aclarado por qué están así, pero así y todo no dejan de ser nuestros Angeles. Gracias por la información-
Hola a todos, quiero saber cuanto podría costar un cuadro de los Ángeles arcabuceros porque me están vendiendo uno que es original y deseo comprarlo me pueden ayudar con esta información les agradecería enormemente escribamen a mi correo que es grodiesmilenium@hotmail.com