Contratapa. El secreto de mis ojos. 20/03/10
No vi películas para chicos cuando era chico. No es que no haya querido. Me pasé la infancia armando mis propios álbumes de figuritas, cortando las propagandas de las películas en blanco y negro del diario La Capital para pegarlas en una carpeta de hojas blancas a la que nadie más que yo tenía acceso. Horas y horas miraba esos dibujos a lápiz de la cara de Charles Bronson o Mia Farrow.
Contratapa. Mi mamá anduvo cortando la ruta 02/06/08
Ella era poco más que una nena rubia y él poco más que un adolescente morocho cuando se enamoraron y se prometieron una vida mejor. Ninguno de los dos pudo terminar la escuela primaria: se impuso el trabajo en el campo. En las mañanas con escarcha arrastraban entre las piernas la maleta –una especie de enorme tubo hecho con arpillera y cuero– que iban llenando con las mazorcas del maíz, antes de que existieran las cosechadoras.